Agua, tecnología y territorio · Investigación divulgativa

La sed de la inteligencia artificial: ¿cuánta agua necesitan sus centros de datos?

Una pregunta a una IA parece no ocupar espacio. Sin embargo, detrás hay servidores que generan calor, sistemas que lo evacuan, fábricas de chips y centrales que producen electricidad. ¿Cuántos litros hay en esa infraestructura y cuándo puede competir con otros usos del agua?

· Fuentes científicas, institucionales y datos publicados por operadores

Ilustración original y conceptual: no todos los centros emplean agua en la misma proporción y ninguna de estas cuatro casillas es una medición individual.

1. El gran número: 560.000 millones de litros

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) estimó en su informe Energy and AI (abril de 2025) que el consumo hídrico mundial de los centros de datos alcanzó aproximadamente 560.000 millones de litros anuales en 2023. En su escenario base, podría llegar a 1,2 billones de litros anuales en 2030.

La cifra es llamativa, pero debemos leer bien su perímetro: es una estimación modelizada, contempla agua directa e indirecta y abarca centros de datos de todo tipo, no solo cargas de inteligencia artificial. La proyección para 2030 no es una medición futura ni un destino inevitable.

AIE · referencia 2023560.000 Mlitros de consumo hídrico estimado al año, global
AIE · escenario base 20301,2 billoneslitros al año proyectados para el conjunto de centros de datos
AIE · electricidad 2024415 TWhdemanda mundial de centros de datos; previsión base 945 TWh en 2030

La AIE también calculó que los centros de datos usaron alrededor del 1,5 % de la electricidad mundial en 2024. La IA impulsa una parte importante de su crecimiento, pero los servicios empresariales, almacenamiento, vídeo y otros usos digitales comparten ese ecosistema. Consulta la metodología y el escenario de la AIE.

2. No es lo mismo utilizar agua que consumirla

Los chips convierten parte de la electricidad en calor. Para extraerlo, una instalación puede emplear aire, evaporación, circuitos líquidos, intercambiadores o combinaciones. La refrigeración evaporativa puede reducir gasto eléctrico, pero consume una parte del agua que evapora. En un circuito cerrado el líquido recircula, aunque el calor debe terminar disipándose en alguna parte y puede seguir existiendo uso indirecto de agua o electricidad.

Extracción

Volumen captado del abastecimiento, río, acuífero u otra fuente.

Devolución

Agua vertida o retornada, cuya temperatura y calidad también importan.

Consumo

Parte no devuelta a la fuente original, por ejemplo por evaporación.

Google declara su consumo por campus como extracción menos descarga. Donde no hay datos medidos de devolución, puede aplicar estimaciones técnicas. Por eso un volumen extraído no debe presentarse como volumen evaporado y tampoco debemos traducir automáticamente ambos en daño ecológico.

Otro indicador es el WUE (Water Usage Effectiveness), frecuentemente expresado en litros por kWh de carga informática. Comparar dos WUE requiere verificar su definición exacta: AWS publica un WUE de extracción de agua por kWh, mientras que otros informes miden consumo. Una cifra de eficiencia baja tampoco implica bajo volumen total cuando una instalación se expande. Metodología de AWS.

El tipo de agua también cambia el análisis. Usar aguas regeneradas puede aliviar la presión sobre el agua potable, pero importa su origen y si había otros usos posibles. También importa cuándo se consume: un caudal que parece pequeño como promedio anual puede ser problemático en una semana de sequía o calor extremo.

3. ¿Cuáles consumen más? Cinco ejemplos comparables

Un ranking mundial sería engañoso: no todos los operadores publican cifras por instalación y la información disponible mezcla centros operativos, proyectos, consumo, extracción y previsiones. Sí podemos comparar una selección de ubicaciones de un mismo operador en un mismo año.

Google publicó en su informe ambiental de 2026 cifras de consumo hídrico directo por ubicación para 2025. Convertimos los valores originales, expresados en millones de galones estadounidenses, a millones de litros. La conversión emplea 1 galón estadounidense = 3,785411784 litros.

Cinco ubicaciones de Google · agua consumida declarada en 2025
UbicaciónMillones de litrosEscala relativa en esta selección
Council BluffsIowa, EE. UU.5095
Mayes CountyOklahoma, EE. UU.4094
Berkeley CountyCarolina del Sur, EE. UU.3413
The DallesOregón, EE. UU.1775
QuilicuraRegión Metropolitana, Chile541

Fuente: Google, 2026 Environmental Report, datos del ejercicio 2025. Tabla propia con conversiones y redondeo. Solo compara cinco ubicaciones seleccionadas de Google, no es un ranking mundial. Una ubicación puede reunir varios edificios; no sabemos qué porcentaje de su actividad corresponde exclusivamente a IA.

El mismo informe declara un consumo directo agregado de unos 10.523 millones de galones estadounidenses en los centros de datos de Google durante 2025, aproximadamente 39.800 millones de litros. Tampoco esa cifra debe dividirse entre supuestas preguntas a IA para calcular un consumo por consulta sin conocer las cargas de trabajo.

4. Un atlas para entender por qué importa dónde están

La misma cantidad de agua tiene consecuencias distintas según la cuenca, las alternativas de suministro y la época del año. Nuestro atlas señala ciudades y regiones aproximadas, no la ubicación exacta de los edificios ni un diagnóstico de estrés hídrico.

Atlas esquemático de cuatro casos del agua y los centros de datosPuntos aproximados en The Dalles y Loudoun, Estados Unidos; Aragón, España; y Quilicura, Chile. No representa riesgos, plantas precisas ni suministros de agua.The DallesLoudounAragónQuilicura
Mapa esquemático original, de orientación aproximada. No sustituye cartografía oficial ni representa estrés hídrico, puntos de captación o emplazamientos exactos de centros.

Aragón, España: 68 millones de litros declarados por AWS

En su ficha de sostenibilidad de España de 2026, AWS afirma que sus centros de datos de Aragón utilizaron aproximadamente 68 millones de litros de agua durante 2025 en las operaciones (0,068 hm³). Es un dato regional de uso operativo declarado, no el consumo neto de una planta individual ni la misma métrica que la tabla anterior.

La empresa lo compara con una demanda industrial de 208 hm³/año para toda la demarcación del Ebro y obtiene alrededor del 0,03 %. La cuenta es coherente con las cifras citadas, pero comparar el agua de una empresa con toda la demanda industrial de una cuenca amplia no describe su presión sobre una localidad, una captación o un periodo seco.

AWS también presenta proyectos de recuperación de agua, detección de fugas y mejora de riegos. No son necesariamente equivalentes a devolver cada litro a la misma fuente y en el mismo momento. Son afirmaciones de la empresa que identificamos como tales; no hemos auditado sus mediciones.

Quilicura y Cerrillos, Chile: dos instalaciones que no debemos confundir

En Quilicura, Google declara para 2025 143 millones de galones estadounidenses consumidos, unos 541 millones de litros según nuestra conversión. Esta cifra corresponde a una instalación operativa de la empresa en un contexto donde las preocupaciones sobre el agua se discuten públicamente.

Cerrillos es otro proyecto distinto. El Segundo Tribunal Ambiental de Chile anuló parcialmente en febrero de 2024 una autorización y exigió considerar el cambio climático y sus efectos sobre el acuífero Santiago Central. Google anunció más tarde que replantearía ese proyecto con refrigeración por aire. No se puede asignar a Cerrillos el consumo declarado para Quilicura ni presentar el proyecto evaluado como una instalación en funcionamiento.

Google informó asimismo de proyectos de reposición en la cuenca del Maipo. Estas actuaciones deben estudiarse por separado de las extracciones reales y de los ecosistemas del entorno. Fuente empresarial, septiembre de 2026.

Loudoun, Virginia: el 9 % del uso de agua potable

En el condado de Loudoun, su administración indica que los centros de datos utilizan el 9 % del agua potable total en un día medio. Es uso de agua potable municipal, no consumo neto ni porcentaje del agua de toda Virginia. El condado subraya que los proyectos deben evaluar capacidad de abastecimiento y saneamiento.

La Comisión Interestatal de la Cuenca del Potomac, por su parte, considera relativamente modesto el consumo neto medio agregado en determinados ámbitos de su estudio. Ambas informaciones pueden ser ciertas: miden cosas diferentes. No conviene convertir un porcentaje de abastecimiento municipal en una cifra de agua que ya no regresa a toda la cuenca.

The Dalles, Oregón: agua, inversión y confianza pública

Google declaró para The Dalles un consumo de 469 millones de galones estadounidenses en 2025, aproximadamente 1.775 millones de litros. En marzo de 2026, el Comité Asesor de Centros de Datos de Oregón estudió la experiencia local: financiación de tuberías, pozos y depósitos, infraestructura de abastecimiento y necesidad de transparencia.

Según el resumen de la sesión, representantes locales destacaron que los desarrolladores asumieron costes de nuevas obras y que los ingresos ayudaron a contener subidas de tarifas. Son efectos positivos que también deben analizarse. El debate sobre sostenibilidad no se resuelve afirmando que todo centro de datos resulta perjudicial, pero tampoco ocultando los recursos que necesita.

5. El agua invisible: las centrales que alimentan la computación

La AIE estima que aproximadamente dos tercios del consumo hídrico mundial atribuido a centros de datos en 2023 procedían del suministro energético y la generación eléctrica; alrededor de una cuarta parte de la refrigeración directa y el resto de la fabricación de chips. Son proporciones modelizadas del conjunto, no una receta aplicable a cada instalación.

En una central térmica con ciclo de vapor, el combustible, la fisión nuclear u otra fuente térmica calientan un fluido para impulsar una turbina. Después, el vapor debe condensarse mediante un circuito que retira calor y permite volver a utilizarlo. La condensación no genera electricidad: es parte del ciclo termodinámico. El sistema de enfriamiento puede extraer agua de un río o del mar y devolver buena parte, o consumir una fracción por evaporación en torres de refrigeración.

Las distintas tecnologías eléctricas tienen intensidades hídricas muy distintas: eólica y solar fotovoltaica suelen necesitar poca agua directa durante su operación; centrales térmicas y determinados embalses requieren una evaluación específica de captación, descarga y evaporación. No podemos atribuir a un centro de datos el agua de una central cercana por mera proximidad: una red eléctrica interconectada mezcla oferta y demanda, y un contrato renovable no demuestra por sí solo qué central suministró físicamente cada hora.

6. ¿Cuánta agua consume ChatGPT por pregunta?

No existe una cifra universal y verificable para calcular cuánta agua consume cada pregunta a ChatGPT. Importan el modelo, los chips, la longitud de la respuesta, la ocupación, el lugar, el clima y el perímetro de cómputo. Google estimó en 2025 que una solicitud de texto mediana a Gemini Apps consumía alrededor de 0,26 mililitros de agua según una metodología concreta. La empresa advierte que la estimación es puntual y no representa todas las solicitudes ni su comportamiento futuro.

Esa cifra no puede trasladarse automáticamente a ChatGPT, a entrenamiento de modelos, a generación de vídeos o a otros centros de datos. Tampoco sería riguroso repartir el consumo anual de toda la infraestructura digital entre un número imaginado de preguntas: mezclaríamos servicios, años y agua indirecta y directa sin conocer su contribución.

7. España y Europa preparan reglas para medir y reducir impactos

La Unión Europea ha establecido obligaciones de comunicación de datos de desempeño para centros de datos de cierta escala, con indicadores energéticos e hídricos. La existencia de una base de datos no significa que todas las instalaciones públicas o privadas proporcionen ya comparaciones homogéneas por campus.

España presentó en 2026 un proyecto de real decreto sobre sostenibilidad, eficiencia y requisitos de los centros de datos. El 26 de octubre de 2026 se comunicó una revisión remitida al Consejo de Estado que flexibilizaba algunos plazos y exigencias respecto del primer borrador. No debemos presentar el contenido propuesto como un real decreto ya aprobado o vigente. Su versión final deberá revisarse antes de actualizar este reportaje. Información de RTVE sobre la revisión.

8. ¿Habrá una batalla entre personas y máquinas por el agua?

La metáfora expresa un riesgo, no una predicción inevitable. Hay instalaciones en cuencas con distintos grados de disponibilidad, centros que usan agua regenerada, soluciones de refrigeración que reducen consumos y proyectos de eficiencia hídrica. También existen costes de red, presiones estacionales y decisiones de ubicación que no pueden resolverse con el promedio mundial.

La respuesta debería comenzar por transparencia por instalación (extracción, consumo, descarga, origen y periodos), evaluación real de la cuenca antes de construir, refrigeración compatible con el clima y sistemas energéticos de menor huella hídrica. La IA puede ayudar a detectar fugas, mejorar riegos y prever inundaciones, pero esos beneficios deben demostrarse de manera independiente; no convierten automáticamente en neutro el uso de agua de sus propios centros.

La pregunta no es si una máquina merece agua más que una persona. La cuestión es si nuestras decisiones tecnológicas tienen en cuenta las personas, los ecosistemas y los límites reales de cada territorio. La infraestructura digital no es invisible: ocupa suelo, demanda electricidad y, en muchas ocasiones, utiliza litros de agua que debemos poder conocer.

Fuentes y metodología de investigación

  1. Agencia Internacional de la Energía, Energy and AI (10/04/2025): estimación global de agua 2023, proyección 2030 y huella hídrica indirecta.
  2. AIE, resumen ejecutivo: electricidad 2024 y escenario base 2030.
  3. Google, 2026 Environmental Report: datos por ubicación del ejercicio 2025, en millones de galones de EE. UU.; cálculos y conversiones propios.
  4. AWS, ficha española de sostenibilidad de 2026: volumen operativo regional en Aragón, contexto y afirmaciones sobre reposición.
  5. Loudoun County, Water Considerations: uso potable municipal agregado.
  6. Comisión Interestatal de la Cuenca del Potomac: balance de consumo neto de la cuenca.
  7. Segundo Tribunal Ambiental de Chile, sentencia sobre Cerrillos (27/02/2024): alcance de la evaluación hídrica.
  8. Departamento de Energía de Oregón (2026): comité sobre agua e infraestructura en The Dalles.
  9. Google, metodología de impacto ambiental de Gemini (2025): estimación puntual por solicitud.
  10. Comisión Europea, eficiencia de centros de datos: indicadores y comunicación.
  11. MITECO, proyecto regulatorio (2026) y RTVE, cambios comunicados el 26/10/2026.

Nota editorial: recopilación y análisis de datos publicados, no auditoría física de plantas o centrales. No hemos medido consumos propios ni verificado caudales locales, contratos de suministro, concesiones o proyectos de compensación. El atlas indica ciudades y regiones, no las parcelas exactas. El cuadro de Google contiene solo cinco emplazamientos y un año y no representa un ranking mundial. Última revisión: 30 de octubre de 2026.