¿Por qué beber agua de mineralización débil?

agua de mineralización débilSi te estás preguntando qué tipo de mineralización es la más adecuada de consumir, no hay ningún tipo de riesgo para nuestra salud en consumir un tipo de agua de mineralización débil, media o más fuerte. Cualquiera de ellas nos podría valer.

Sin embargo, las aguas de mineralización débil o muy débil son las que más se suelen beber. Son recomendadas porque no suelen causar ningún tipo de problemas en aquellas personas que padecen problemas renales, cardíacos e hipertensión arterial.

También se recomienda el agua de mineralización débil porque tiene propiedades muy diuréticas y estimula la función renal. Además, el agua de mineralización débil es aconsejable para la preparación de alimentos infantiles y dietas bajas en sodio.

Si deseamos saber qué tipo de mineralización estamos comprando y si corresponde a un tipo de mineralización débil, es preciso saber la composición del agua mineral. Dicha composición se puede observar  y verificar en el etiquetado de las botellas de agua mineral.

El agua de mineralización débil es la más recomendada para quien tiene problemas renales

beber agua de mineralización débil por problemas renales

El residuo seco, la conductividad y el carbonato cálcico, que aparecen en el etiquetado de la botella, nos van a indicar la cantidad de minerales que se encuentran de forma natural en las aguas minerales. De esta manera apreciaremos si estamos comprando agua de mineralización débil.

Según la cantidad de residuo seco, es decir, según la cantidad de minerales que contiene el agua mineral natural, clasificamos el agua en diversos tipos de mineralización:

-Muy débil: hasta 50 mg/l de residuo seco

-Débil: hasta 500mg/l de residuo seco

-Media: de 500 a 1.500 mg/l de residuo seco

-Fuerte: agua con más de 1.500 mg/l de residuo seco

Por tanto, el agua de mineralización débil ha de tener un residuo seco inferior a 500 mg por litro. También suele presentar niveles bajos en sodio, calcio o bicarbonatos.

-Sodio: menos de 20 mg por litro. 

-Calcio: menos de 150 mg por litro. Cuando rebasa esta cantidad ya es considera un agua cálcica. El agua mineral cálcica se suele recomendar para niños en periodo de crecimiento. Sin embargo, no es recomendable para aquellas personas que sufran cálculos renales.

-Bicarbonatos: menos de 500 mg por litro.

Todos estos minerales son buenos para nuestro organismo, pero no son recomendables para personas que padecen problemas renales. Por ello, se les suele aconsejar tomar agua de mineralización débil o muy débil.

Es obvio, que una buena hidratación es esencial para el correcto funcionamiento de los riñones y para garantizar el volumen de orina que necesitamos eliminar de los residuos de nuestro organismo. Pero también es importante que este tipo de personas lleven una dieta equilibrada, baja en sal y grasas y que realicen ejercicio físico.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.